¿REFLEXIONAMOS SOBRE NUESTRAS RELACIONES AFECTIVO-SEXUALES?

“Finalmente, los únicos impedimentos son aquellas fuerzas a las que una ha permitido que pueblen su mente”.

Kate Millet

 

Uno de los principales motivos que nos hacen ir a una consulta de psicoterapia son las relaciones importantes que tenemos y los conflictos, dificultades, malestares, tratos, y un largo etcétera que se dan en ellas. Cómo nos sentimos en esos vínculos. Muchas veces se trata de comprender y entender qué es lo que está pasando en ese vínculo en concreto. En el blog de esta semana nos vamos a centrar en las relaciones afectivo sexuales para pensar sobre ello.

Para ello, os traemos un interesante artículo que pensamos que da algunas claves sobre impulsar relaciones basadas en el buen trato y no en la dominación. El artículo se titula “Revisemos el inconsciente neoliberal y patriarcal e impulsemos relaciones afectivo-sexuales basadas en el buen trato y no en la dominación”, y está escrito por dos mujeres psicoanalistas, Carmina Serrano Hernández, psiquiatra, y Nora Levinton Dolman, psicóloga.

Nos proponen algunas reflexiones en torno a la llamada naturaleza humana, los deseos y la ética. En definitiva, cómo se construyen nuestros deseos y nuestros ideales llevándonos a ser quienes somos. Comienzan a reflexionar y escribir este artículo durante la pandemia y, por tanto, empiezan contextualizando cómo la pandemia puso en evidencia que vivimos en una sociedad enferma y que nos enferma, con múltiples y diversos males, que muchos parten de la naturalización y legitimización del uso de la violencia en las relaciones humanas.

Violencia y poder conforman una unidad inseparable. La organización social neoliberal y patriarcal en la que vivimos se mantiene gracias al ejercicio de la violencia, que se ejerce mayoritariamente de forma silente en diferentes campos: económico, político, cultural, sexual, personal… dando forma tanto al sistema político en el que vivimos como a la subjetividad.

Por eso se centran en analizar algunos modos invisibilizados a través de los cuales la violencia inherente a ese sistema en el que vivimos se introduce en nuestros cuerpos, conformando nuestra subjetividad, inconsciente, ideales, deseos, sexualidad, moral, maneras de vivir y relacionarnos, convirtiéndonos sin saberlo en personas sostenedoras de dicho sistema.

Comparto con ellas la importancia de poder revisar el inconsciente individualista, neoliberal y patriarcal que nos conforma, nos hace sufrir y enfermar, e ir construyendo otras formas de relacionarnos, de vivir, pensar y amar. Teniendo presente que el placer y la felicidad dependen más de la calidad de nuestras relaciones que de los éxitos o triunfos individuales.

¿Cómo creéis que sería si los pilares de nuestras vidas y nuestras relaciones fuesen la ética, la empatía y el apoyo mutuo? Quizá desde ahí, la calidad de nuestros vínculos posibilitaría que se generasen otro tipo de deseos, de inconsciente y de sexualidad, donde el placer esté asociado a la sintonía emocional y al cuidado, y no al dominio y la sumisión, erotizando la ternura, la empatía y los cuidados.

Carmina Serrano analiza cómo el sistema neoliberal  y su cosmovisión androcéntrica, individualista y transgresora lo invade todo, generando una visión cuanto menos distorsionada de la realidad, haciéndonos creer que nuestra naturaleza es egoísta y que es el afán de dominio lo que mueve el mundo, ocultando nuestra parte cooperativa, naturalizando y llegando incluso a erotizar el uso de la violencia en las relaciones afectivo sexuales.

Además del aumento de la desigualdad y la pobreza, el Covid también dañó la salud mental de la ciudadanía. La violencia en cualquiera de sus formas es un factor clave para entender los desequilibrios metales. La salud mental es un fenómeno complejo condicionado por factores individuales, donde se pone el foco, y sociales, que suelen quedar invisibles. El modelo individualista, competitivo y consumista no nos impulsa a confiar en los demás y percibirlos como amigables, al contrario, los demás son vividos como rivales con los que hay que competir. Al perder la confianza en vivir en armonía con el entorno necesitamos control. Por lo tanto, se incrementa la desconfianza, el miedo, la incertidumbre, inseguridad, aislamiento y probreza.

Nora Levinton nos aporta una reflexión acerca de la manera en la que Kate Millet rompió con esta cosmovisión ayudándonos a desarrollar otra forma de entender lo personal y su conexión con lo personal / político. Imaginar una afectividad que enfatice el reconocimiento y la valoración del lazo social, rescatando la fuerza motivacional de la empatía y la cooperación como base de toda relación. Que podamos cuestionar el castigo y la culpabilización como formas de adoctrinamiento. Hace todo un recorrido en diversos planteamientos psicoanalíticos con un hilo conductor que conecta con su propuesta de promover una cultura del buen trato.

Podríamos preguntarnos y reflexionar en torno a cómo nos afecta todo esto, de qué se trata, y poder profundizar cada persona en sus propias relaciones para poder hacerse cargo de lo que sería mejorar el vínculo y la capacidad de amar. Poder construir y desarrollar habilidades o saberes que nos sirvan para cuidar la vida, tanto la propia como la de los demás, de forma justa.

Desde Psyquia os animamos a poder profundizar y pensar sobre ello.

Ana del Pozo Palomo